• Revisión de la seguridad pasiva del coche: cinturones de seguridad, sistema de retención de seguridad (airbag), retrovisores, lunas, iluminación, holguras en dirección y rótulas.
  • Revisión de la seguridad activa del coche: frenos, sistemas antibloqueo de frenos, control de tracción y estabilidad (ABS, ESP, ASR, DSC...), amortiguadores y suspensión.
  • Revisión de la combustión del coche: medición de emisión de contaminantes del vehículo.